¿Pero que pan me estoy tomando?

Los cereales forman parte de nuestra alimentación desde hace siglos. Avena, arroz, trigo o la deliciosa cebada entre otros forman parte de nuestra vida diaria en diferentes platos y productos. En el artículo de hoy vamos a centrarnos en el trigo, cereal por excelencia de la dieta mediterránea y que consumimos en forman de pan, galletas, harina, cereales de desayuno, pasta, etc…

El trigo es uno de los tres cereales más producidos a nivel mundial, junto con el maíz y el arroz. Nos aporta una gran cantidad de carbohidratos, por lo tanto es genial para afrontar las diferentes etapas del día con energía. Sin embargo, esa alta productividad del cereal hace que se vea afectada su calidad, llegando a producir algunos problemas de salud. Y para hablar de ello vamos a centrarnos en el pan.

El pan que consumimos actualmente, que encontramos en supermercados y otras superficies, nada tiene que ver con el pan que se ha consumido toda la vida. Se les ha modificado el tiempo y la naturaleza de las levaduras que se usan para su elaboración, se les han añadido compuestos para hacerlos más duraderos y sus ingredientes son más económicos, teniendo como consecuencia que el pan actual no tenga, ni de cerca, los mismos beneficios que la receta original de este alimento.

¡Y NO HABLEMOS DEL INTEGRAL!

Pan Integral CaseroEs de sobra conocida la importancia de consumir productos integrales por su alto contenido en fibra y la relación que esta tiene en el padecimiento de enfermedades tan importantes como las cardiovasculares o determinados tipos de cáncer. Cada vez nos resulta más fácil encontrar este tipo de productos y uno que se va adentrando en nuestras casas poco a poco es el protagonista de nuestro artículo. Sin embargo, al contrario de lo que podamos creer, la industria ha aprovechado este repentino interés de la sociedad por estos productos y ha elaborado panes de dudoso origen integral. Lo que queremos decir con esto es, que con una alta probabilidad, el pan integral que usted piensa que está consumiendo en casa realmente no lo es.

¿Qué podemos hacer para cambiar esto?

Desde Nutrimas aconsejamos mirar las etiquetas de lo que compramos, asegurándonos de que lo que estamos comprando es lo que realmente queremos. Y si no, tenemos la opción de pasar una divertida tarde en la cocina con algún familiar como ayudante para elaborar nuestro propio pan integral o nuestras galletas.

Os adjuntamos una receta para ayudar a la elaboración:

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Sobre Ana Muñoz Alonso

Graduada en Nutrición Humana y Dietética por la universidad Pablo de Olavide y especializada en Nutrición Pediátrica por la Universidad de Granada. Además cuenta con un título formativo sobre nutrición deportiva y suplementación.

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